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El anuncio de Dettol sobre «hombres tóxicos» provoca indignación

Indignación por la campaña de Dettol sobre hombres tóxicos

Dettol intentó vender desinfectante comparando a «hombres tóxicos» con bacterias. La campaña pretendía atacar el sexismo. En cambio, provocó su propio escándalo sexista.

El microdrama chino de cinco minutos comenzaba con un hombre que buscaba a una mujer «limpia» y «no manchada por otros hombres». Solo hacia el final el anuncio mostraba su giro intencional: su novia condenaba la misoginia, rompía con él y la marca presentaba Dettol como protección contra hombres tóxicos.

Para muchos espectadores, el remate llegó demasiado tarde. Capturas y fragmentos circularon por las redes sociales chinas. Los usuarios acusaron a la marca británica de higiene de cosificar a las mujeres y convertir la «pureza» sexual en una broma sobre un producto de limpieza. Algunos pidieron un boicot.

Dettol retiró el anuncio y se disculpó el lunes. En una declaración de BBC En la declaración empresarial citada, Dettol reconoció haber herido a personas —especialmente mujeres— y asumió la responsabilidad por errores en la creación y revisión de la campaña. La empresa también declaró que la historia completa pretendía criticar los estereotipos de género, mientras que breves fragmentos difundidos en internet habían distorsionado ese mensaje.

Esta defensa explica el concepto. Pero no deshace la ejecución.

El anuncio se apoyaba en lenguaje degradante durante la mayor parte de su duración y después esperaba que un giro tardío neutralizara el impacto. Como también señaló el Indian Express informó de que el resultado fue indignación en lugar de aplausos.

Lo confirmado es que la campaña existió, contenía el lenguaje cuestionado, el anuncio fue retirado y Dettol se disculpó. No están demostrados los efectos económicos. Las llamadas al boicot muestran daño reputacional, pero no una caída medida de las ventas.

Propietario de Dettol Reckitt comercializa la marca con la protección de la salud. En China, esta semana la pregunta era más bien quién debería haber protegido la campaña de su propio guion.